
Publicado en Faro de Vigo 13 Febrero 2008:
Fomento reconoce que dos de cada diez pesqueros se reforman sin autorización.
Lui Costa / a Coruña C. 13 Febrero 2008 FarodeVigo.es
Dos de cada diez pesqueros españoles son reformados de forma reforma irregular, sin autorización de la Dirección General de la Marina Mercante y sin que sus inspectores verifiquen si la nueva distribución de la nave compromete su estabilidad y la seguridad de la tripulación. Ésta es una de las conclusiones obtenidas por Marina Mercante en la campaña de inspecciones aleatorias a embarcaciones de pesca desarrollada tras la sucesión de naufragios sufridos por barcos de pesca, muchos de ellos debidos a problemas de estabilidad.
La campaña, que ha afectado a 110 barcos de pesca con base en distintos puertos españoles, ha confirmado las irregularidades denunciadas por expertos y asociaciones profesionales en los últimos años, como las del pesquero camariñano Gallego José, gemelo del naufragado O Bahía y paralizado por la Xunta por utilizar explosivos para faenar, que fue despachado durante años pese a presentar graves deficiencias que comprometían su estabilidad y la seguridad de su tripulación.
El informe elaborado por un grupo de inspectores designados por Marina Mercante para revisar el estado de la flota asegura que la distribución real de del 16% de los buques no coincide con los planos incluidos en el libro de estabilidad de la embarcación. El libro de estabilidad es un documento que los armadores están obligados a llevar a bordo -aunque un 26% de los pesqueros revisados incumplen esta norma- y recoge los planos originales de la embarcación. Las reformas -que deben ser aprobadas y supervisadas por un ingeniero naval de Marina Mercante- tienen que plasmarse en este libro, que también marca cómo deben distribuirse la pesca, los víveres y el combustible para que el barco no vea comprometida su estabilidad y se vaya a pique. El informe de Fomento demuestra sin embargo que la distribución de los tanques de combustible de un 16% de los pesqueros inspeccionados no corresponde con la definida en el libro de estabilidad.
Marina Mercante obliga desde hace dos años a que el armador, el patrón y el proyectista de cada barco firmen el libro de estabilidad y una declaración de que lo comprenden y saben utilizarlo. La medida suele cumplirse, según fuentes consultadas por este diario como un mero trámite, pero la campaña de inspecciones ha demostrado que casi la mitad (un 45%) de los patrones de pesca no están familiarizados con los procedimientos que define este documento. De hecho, cuatro de cada diez (34%) ni siquiera cumplen las prescripciones especiales que la Administración establece a cada buque, una serie de medidas restrictivas que los inspectores imponen a cada buque para garantizar la estabilidad y la seguridad de la embarcación. Fuentes consultadas por este diario explicaron que el libro de estabilidad es un documento complejo que incluye símbolos y operaciones matemáticas que no se incluyen en la programación de las enseñanzas que se imparten en las escuelas náutico-pesqueras.
Seguridad
Las medidas de seguridad previstas para impedir la masiva entrada de agua en el barco tampoco se cumplen a raja tabla, según los resultados de la campaña: un 10% de los barcos tienen estropeadas las portas de desagüe y otro 15% no tiene medios que garanticen el cierre permanente de las estancias estancas, como el parque de pesca o la sala de máquinas. Esta deficiencia significa que el agua pueda entrar durante la navegación y hacer que el buque pierda flotabilidad.

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