Reproducimos lo publicado en el periódico de farodevigo.es
Rescatan ilesos a los 16 tripulantes de un pesquero hundido en Ortegal. 19 Septiembre 2008:
Una vía de agua obligó a los marineros a tirarse al mar en las lanchas salvavidas.
C. Amigo / A CORUÑA
Los 16 tripulantes del arrastrero de bandera británica Shark con base en A Coruña, que sufrió una vía de agua a 90 millas nor-noroeste de Cabo Ortegal cuando se dirigía a Gran Sol, y que finalmente se hundió unas horas después del aviso de socorro, fueron rescatados ilesos ayer por los helicópteros Pesca II y Helimer de Pesca y Salvamento Marítimo. Los marineros fueron trasladados en helicóptero hasta el aeropuerto de Alvedro, donde recibieron asistencia médica. Ninguno tuvo que ser hospitalizado, a pesar de que alguno de ellos presentaba síntomas de hipotermia. Así, a Alvedro se dirigió un autobús que sobre las 14.30 horas los trasladó a sus respectivos domicilios.
Tras la apertura de la vía de agua en la sala de máquinas, la tripulación, formada por 16 marineros, trece de ellos portugueses y tres gallegos -de Vigo, Serra de Outes y Ribeira, según especificó el armador de la embarcación, Luis Manuel García Rodellino- se vio obligada a abandonar el barco en dos botes salvavidas a la espera de ser rescatados.

Tanto el armador como el patrón de costa del Shark, Francisco José Marques da Silva, declararon que no conocían las causas que provocaron la vía de agua en la sala de máquinas y el posterior el hundimiento del palangrero sobre las doce del mediodía.
Poco después, se envió a la zona un remolcador y una lancha para trasladar la embarcación, que salió el miércoles del puerto de A Coruña hacia Gran Sol, donde se disponía a pescar tiburón gata. El armador del palangrero, Luis Manuel García Rodellino, manifestó que el barco era ya "veterano, de unos 40 años", pero "no hacía mucho había pasado una revisión".
Así lo confirmó también el patrón de costa del Shark, el portugués Francisco José Marques da Silva, que contó que éste era su segundo viaje a bordo de la embarcación. "Hicimos un primer viaje hace unos dos meses y la reparación ya estaba hecha", señaló. Relató que estaba descansando en su cuarto cuando el patrón de pesca le informó -sobre las ocho de la madrugada-, de que se había producido una vía de agua en la sala de máquinas. "Estaba todo lleno de agua, entraba con mucha fuerza y no había otra alternativa más que abandonar el barco", contó el patrón. Francisco Marques destacó que "tal y como mandan las reglas de navegación", envió inmediatamente una señal de SOS especificando la posición correcta donde se encontraban. "Mandé arriar las balsas y con los chalecos salvavidas abandonamos el buque porque no había otro remedio", declaró. Resaltó, además, la rapidez con la que el personal de Salvamento Marítimo acudió al rescate. "Hicieron un buen trabajo y estamos muy agradecidos", afirmó. Aclaró que el miércoles, cuando abandonaron A Coruña, "el mar estaba calmo".
